
Era Verano y yo como siempre, todos los fines de semana, me alistaba para el viaje semanal a la feria Pinto. Ese día el clima era hermosamente favorable, el viento cálido y seco rosaba mi cara, recuerdo que aquel día fue uno de los más calurosos en Temuco.
Mientras Recorría las calles y me adentraba por los coloridos corredores de la feria, con sus feriantes ofreciéndome hasta el alma con fin de vender sus productos. Fue en ese entonces...